domingo 13 de noviembre de 2011

Los escritores más drogos y pedos de la historia (parte 4)

Seguimos con esta lista enooooooormeee.


Thomas de Quincey (1785-1859) Opio
Thomas Quincey ha sido un célebre escritor romántico inglés. Nacido en una opulenta familia, recibió una educación esmerada y despótica, sus padres como todos los nobles de su época, confiaron la educación del pequeño Thomas, a un tutor, que le educó con severidad tal, que le hizo desdichado en sus años infantiles y le obligó a huir de la casa familiar. La vida no le fue fácil, lejos de casa, sin haberse graduado y teniendo unos 17 años, hubo de deambular por las calles, alojarse con una prostituta, que lo acogió durante algún tiempo por bondad. Llevo una vida de soledad y carestía durante algún tiempo, era un joven brillante, con una inteligencia inusual, en un mundo que poco podía entenderle. De vuelta a la casa solariega, se afanó en los estudios, que concluyó con gran mérito en Oxford. Lo encontramos en 1804, ya frecuentando algunos círculos literarios y decididamente adicto al opio, el tormentoso vicio que le traería muchos días turbulentos. Una migraña que sufría en sus tiempos de estudiante, fue mandada a ser tratada con una pequeña dósis de opio, por un pequeño espacio de tiempo. Quincey, lejos de abandonarlo se aficionó más al opio, aumentó las dósis y lo hizo su necesidad mayor por el resto de su vida.


Louise May Alcott (1832 - 1888) Opio
Fue la hija del trascendentalista Amos Bronson Alcott y Abigail May. Creció y vivió en Nueva Inglaterra. A temprana edad comenzó a trabajar esporádicamente como maestra, costurera, institutriz y escritora. Creó más de 300 obras, entre ellas, la súper famosa "Mujercitas". Al parecer Louise MAy era una gran consumidora de opio. Al final sucumbió a las secuelas del envenenamiento por mercurio contraído durante su servicio en la Guerra Civil. Murió el mismo día que su padre era enterrado.


Alejandro Dumas (1802 - 1870) fue un novelista y dramaturgo francés. Su hijo, Alexandre Dumas fue también un escritor conocido. Con varias referencias al consumo del hachís en sus personajes, Alejandro Dumas era gran consumidor de la droga. Recordemos que "El Club del Hachís" era un conjunto de famosos personajes bohemios que se reunían a mediados del siglo XIX en París para experimentar con los efectos del hachís, entre ellos Baudelaire, que renegó de su consumo (laudando por el contrario el vino) en su obra "Los paraísos artificiales".Otros de los miembros fueron Alejandro Dumas, el pintor Delacroix, Jacques-Joseph Moreau o Théophile Gautier. Estos dos últimos los creadores del club.


Anne Sexton (1928 - 1974). Alcohólica y drogadicta. Ganó el Premio Pulitzer de poesía. A sus 26 años se le diagnosticó depresión postparto e intentó suicidarse. Se recuperó y adquirió reconocimiento como poetisa. En 1974 se suicidó al inhalar monóxido de carbono encerrada dentro de la cochera de su casa con su vehículo encendido.



Charles Bukowski (1920 - 1994). Es conocido como un literato marginal, adicto a las bebidas embriagantes. "Beber es una cuestión emocional... Siento que beber es una forma de suicidio de la que es posible volver a la vida para comenzar todo de nuevo al día siguiente. Es como matarte y nacer de nuevo. Supongo que he vivido alrededor de diez o quince vidas para este instante", opinaba.


F. Scott Fitzgerald (1896 - 1940). Novelista estadounidense; representó en sus obras el desencanto que sentían los privilegiados jóvenes de su generación. Fue alcohólico. "Primero tomas un trago. Entonces, el trago se toma un trago. Después, el trago te toma a ti", aseguró alguna vez.


Jack Kerouac (1922-1969) Es considerado uno de los autores estadounidenses más importantes del siglo XX; la comunidad beat le reconoce como el «King of the Beats».[1] Su estilo ritmado e inmediato, denominado por él mismo «prosa espontánea», ha inspirado a numerosos artistas y escritores, entre los que destaca el cantautor Bob Dylan. Las obras más conocidas de Kerouac, On the Road, considerado el manifiesto de la beat generation, Los vagabundos del Dharma, Big Sur o El viajero solitario, narran de manera ficcional los viajes del autor a través de Estados Unidos. Vivió con tal intensidad, tan aceleradamente y tan en riesgo constante que lo verdaderamente extraño es entender cómo alcanzó a vivir 47 años. Su sensibilidad estaba tan a flor de piel que desde muy joven necesitó del alcohol y de las drogas como del aire: sentía que sin el poder hipnótico de esas sustancias la vida le resultaba intolerable.
“Soy católico y no puedo suicidarme, pero planeo beber hasta morir”, Jack Kerouac.


Aldous Huxley (1894 – 1963) autor de la novela Un mundo feliz en la década de los 50 descubre el uso de las sustancias psicodélicas (mezcalina, LSD, psilocibina) lo que lo llevan a escribir las novelas Cielo e infierno y Las puertas de la percepción (la cual sirvió de inspiración para el nombre de la banda "The doors"). Huxley pensaba que el alcohol y las drogas eran canales con los que también podía llegarse al conocimiento de las cosas.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada